Espacio de Crianza

Cómo tener una buena comunicación con mi hijo?

Por: Roberto Lerner. 20 agosto, 2012

¿Qué es una buena comunicación entre padres e hijos? En primer lugar, una que se hace tomando en cuenta las diferencias en los modelos mentales que defienden generaciones distintas. En segundo lugar, una que entiende el contexto en el que se desarrollan las relaciones en la vida moderno, interconectada, virtual, con mucha competencia proveniente de otras fuentes, como las redes sociales, por ejemplo. Finalmente, una en la que se puede definir prioridades, establecer aquello que es central frente a lo adjetivo y secundario, que no pretende ser total y admite que no todo se puede ni se debe decir. Claro, quizá el núcleo de una buena comunicación sea el respeto por el otro y el sentido del humor.

Acerca de Roberto Lerner

Soy psicólogo y aunque me preparé para pasar la vida en algún instituto de investigación, terminé siendo una suerte de potpurrí de la psicología: profesor universitario con algunos trabajos académicos, maestro de escuela recalcitrante, psicoterapeuta de niños y adolescentes, especialista en el campo de la intervención en crisis, consultor en recursos humanos, columnista semanal en dos diarios de circulación nacional, conferencista. En fin, sin duda versátil, curioso aunque no sistemático, hiperactivo, lector voraz y con una vocación marcada por la difusión de la ciencia, la popularización de datos e ideas, el establecimiento de puentes.

Comentarios (91)

  1. Buenas noches. Por favor, necesito ideas de cómo acercarme más a los niños con problemas de conducta, en especial en preescolares. Soy docente del nivel inicial. Además tengo un niño de 4 años que en aula no sabe controlar sus impulsos: quita juguetes, jala a sus compañeras, no obedece, etc. ¿Qué puedo hacer? Gracias por sus consejos.

    • Denisse: me plantea una pregunta muy abstracta. ¿Acercarse a un niño en particular, fuera del aula, en el recreo, digamos? Bueno, siempre es un asunto que dende del niño. Imagino que jugando. Lo importante es observar, entender qué le atrae, cómo juega, se relaciona y a partir de ello interactuar. Pero le rogaría que me dé un ejemplo concreto.

  2. Buenos días. Tengo una hija de 16 años, es muy sociable y tiene todo lo de los adolescentes normales; subidas y bajadas que no llegan a ser muy críticas; tiene muy buena relación con sus amigos y con nosotros (su papá y yo), aunque suele ser reservada con algunas cosas. Lo que me preocupa es la relación que tiene con su hermana de 14; a quien últimamente suele tratar con muy poco respeto por sus opiniones y se muestra descortés y desconsiderada. Se llevan muy poco tiempo, y obviamente siempre tienen ‘encontrones’ pero ahora es muy difìcil tolerar sus maneras con su hermana; siempre dicen, `mejor que se arreglen entre ellas’ pero èsto no está resultando. He hablado con ella un par de veces, veo cambios inmediatos pero poco duraderos y no sè de qué manera llegar a ella sin que parezca que estoy tomando partido. También he hablado con la menor, para ver qué piensa y ella resiente mucho el comportamiento de su hermana; sobre todo cuando su comportamiento es totalmente diferente con sus amigos y conocidos…’Luz de la calle; oscuridad de tu casa…’ diría mi mamá. Le agradeceré sus comentarios.

    • Hola Jessica: bueno, con bastante retraso, ¿no?, le contesto. La relación entre hermanos y hermanas es compleja. Yo creo que al estar tan cercanas en edad buscan diferenciarse. La mayor está “grande”, pero se da cuenta que aún comparte muchas cosas de la de 14 y eso la asusta, le recuerda algunas ventajas de no estar ya al final de la adolescencia y por eso la ataca. Creo que cuando ambas estén en la misma categoría la cosa va a mejorar notablemente. Un saludo.

  3. Hola Roberto; en cuanto a la comunicación entre docentes y estudiantes tiene que ser claro y relativas porque no hay verdad absoluta; en mi IE que es secundaria hay un estudiante con facilidad fluida de comunicarse con los demás es cariñoso y atento, pero tiene el vicio de los jegos del internet, en clase comprende los temas tratados pero no hace las tareas y ya no estudia en el examen sale desaprobado, que hacer con este tipo de estudiantes.

    • Hola Willians: claro que no hay verdades absolutas, menos en la relación con estudiantes. Creo que lo importante es que sientan que uno respeta sus capacidades y habilidades. En el caso del niño de la consulta, quizá sería interesante que pueda enseñar a sus compañero o incluso profesores el manejo de las TICs. Eso lo haría sentirse importante y que contribuye al conocimiento de los demás. Un saludo.

  4. Mi hijo tiene 5 años de edad. Soy muy activo y juguetón. Mi padre a menudo amenazó con que lo golpearía si no es bueno. A mí madre, no sé cómo su hijo más inteligente. Espero que compartir experiencias.

    • Mire, no estoy muy seguro de comprender su pregunta. Me habla de varias personas, pero no hay una pregunta concreta. ¿Me aclara un poco? Gracias.

  5. Doctor:Tengo un niño de tres años y medio. Casi todas la noches, al dormir, quiere mantener su mano en mi seno y la verdad me da pena porque llora largo tiempo pidiéndome por favor un ratito a gritos, pero no lo dejo ¿a qué se debe eso doctor, es normal?

    • Lisely: imagino que se refiere a cuando usted lo hace dormir, ¿no? ¿O el duerme con usted? Quizá, si se trata de lo primero, una mantita o un osito de peluche puede ser una buena idea. Es normal que los niños busquen intimidad física. ¿Hay un hermanito recién llegado o menor? No dude de seguir preguntando si algo no está claro.

  6. Saludos!, tenía algunas preguntas, pero con una de ellas puede ser suficiente, refiriéndome al texto: ¿qué pasos (algo así como el “cómo”) hago para tomar en cuenta las diferencias en los modelos mentales que defienden generaciones distintas?. Saludos.

    • Hola Aldo: bueno, lo primero es comprender qué modelo mental es el que rige mi generación, aquello que nos une, las metáforas, los héroes, los villanos, los hitos, los acontecimientos, las modas y las tecnologías. Una vez que tengo en claro mi propio modelo, tratar de entender y conocer el de la otra generación, acercarme a ella, no tener miedo ni descalificarla. Creo que esa opción siempre trae sorpresas agradables y el sentimiento de que, más allá de las diferencias, las generaciones distintas tienen mucho en común. Un saludo.

  7. Mi hija tiene 7 años. Ha cambiado, es muy distraída y no cuenta las cosas que pasan en el colegio. Nos enteramos por las mamás de las otras niñas. Me dicen que es muy tosquita y las ninas con quien ella estuvo en nido de 3 años están actualmente con ella en el colegio, pero no quieren jugar con ella y la han querido agredir y ella no se ha dejado. Lo malo es que no cuenta. Quisiera su comentario doctor.

  8. Mi hijo es un adolescente de 15 años y él se divierte sacándome de control al grado de burlarse cuando me enojo. Es tan repetitivo e insistente en sus caprichos para que terminemos haciendo lo que él quiere, al grado que hasta me reta. En mis adentros me digo ¿Cómo me va a ganar un púber? y la verdad ya quiero romper con este ciclo de codependencia.

    • Hola Crismaría: hay algunos términos clave que usted misma pone en su consulta: “ganar”, “codependencia”, “burla”, “retar”. Todos son términos propios de una lucha por el poder y mientras el asunto se resuma en ¿quién manda a quién? Las cosas no van a cambiar. Usted debe aprender a no pisar el palito, a decidir qué es un asunto en el que se debe desplazar responsabilidad hacia su hijo y que él decida sin que usted esté en el medio, qué es algo que puede ser negociado en condiciones claras y sin emoción en el camino, y qué no es negociable así él se pare de cabeza. Al principio no es sencillo, pero trate y si persiste las cosas van a cambiar y se romperá la codependencia. No dude a seguir en contacto conmigo. Un saludo.

  9. Tengo una hija de 5 años que vive con su mamá. El último tiempo, cuando la veo, siento que no quiere o le aburre estar conmigo. No sé qué hacer, no sé cómo acercarme.

    • Hola Sergio: ¿cómo es el régimen de visitas? ¿en qué se basa para decir que ella se aburre? ¿qué hacen cuando están juntos? No es fácil responder a su inquietud sin tener por lo menos una parte de la información que le pido. Los niños de 5 años son sujetos muy activos, con gustos, preferencias y teorías acerca de lo que pasa a su alrededor. Quizá deba usted pensar de dónde viene ese sentimiento (¿ella dice algo, se porta de una determinada manera?), analizar lo que le propone hacer cuando están juntos (¿la acompaña en lo que sea que usted hace, ven TV, salen, etc.?) e ir ajustando las cosas y tocando de oído. Ojalá se anime a contarme algunas cosas de las que le pregunto para poder ayudarlo mejor. Un saludo.

  10. ¿Cómo puedo mejorar la comunicación con mi hijo de 20 años? Él actualmente tiene un trabajo por turnos. No me quiere ayudar ni con los deberes ni económicamente. Por favor, dame tips que pueda implementar y que nos ayude a ambos a comunicarnos. Sé que en parte tengo mucho de culpa, pero bueno, lo hecho, hecho está. ¿Qué debo hacer ahora? Muchas gracias, Roberto, por tu orientación.

    • Hola Martha: no es tan sencillo responder a tu pregunta. Me estás hablando de un adulto. Una cosa es que no aporte a la marcha económica y logística de la casa; y otra, muy distinta es el asunto de la comunicación. Me hablas de culpa y de hechos que, bueno, ya están hechos. Sin algo de información al respecto, me es difícil hacer recomendaciones que no suenen a una respuesta tipo que no creo pueda ayudar. ¿El papá? No dudes de responder a mis inquietudes para que mi respuesta pueda ser de utilidad. Un saludo.

  11. Hola Roberto. Tengo un hijo de 13 años, soy separada, llevo cordial relación con el papá, tiene los mismos conflictos que tú mencionas aquí de un púber, siento yo que normales. Trato de no luchar ni engancharme con eso, pero he notado que últimamente cuando se acerca a mí es para lastimarme, como por ejemplo, me dice: ¿mami, te duele esto? Me abraza pero muy brusco, quiere jugar pero ya muy pesado. También puedo notar con los amigos que juega muy brusco. ¿Me podrías decir si esto entra en lo normal de la adolescencia? No vengo de familia golpeadora y su papá nunca me golpeó. ¡Gracias por la atención!

    • Hola Bety: mira, los púberes pueden usar su nueva fuerza, afirmar sus cuerpos en el acercamiento a otras personas. Nos es inusual lo que cuentas y creo que él debe encontrar una respuesta cálida pero firme. No en el sentido de soy tu mamá, etc. Más bien, la respuesta de otra persona que defiende su integridad y le dice sí me duele y no voy a permitir que me hagas daño. Es también una forma de mostrar su ambivalencia y tratar de acercase a una mami que sigue siendo un objeto de cariño, al mismo tiempo que se desmarca y dice puedo dar cariño, pero soy fuerte y hacer daño. En un jovencito que funciona razonablemente bien en balance, no me parece algo preocupante. Un saludo.

  12. Hola, buenos días. Me gustaría mejorar la relación con mi hija de 5 años. Ella da señales muy notorias de necesidad de atención y es que tengo un bebé de 2 meses en el que me he centrado. Me gustaría saber qué puedo hacer para mejorar la relación con ella, ya que se ha vuelto muy difícil convivir con ella sin discutir.

    • Hola Magda: el nacimiento de un hermanito cuando uno tiene 5 años no es un hecho cualquiera. Remueve, asusta, genera sentimientos encontrados y es normal que introduzca algo de tensión. Los adultos no debemos asustarnos y el mensaje es: sí, todos estamos viviendo un momento diferente de nuestras vidas, la familia está atravesando un reacomodo, hay un nuevo miembro y eso cambia algunas cosas y otras no. Pero vamos a superar y crecer, todos, en el camino. Es como cuando el piloto anuncia que se entra en un clima turbulento y pide a los pasajeros que se abrochen los cinturones. Lo hace con voz tranquila y nosotros sabemos que el asunto va a pasar. Obviamente, al primogénito hay que hacerle su espacio, pero lo que me cuenta me parece estar dentro de lo normal. Muchos saludos y un deseo de que pasen lindas fiestas.

  13. Hola. Tengo tres hijos: una niña de 19, otra de 7 y un hombre de 14. El problema es que me separé hace 6 años y vivo sola con ellos. Cuando mi hija mayor tenía 17 años se puso insolente y a echarme la culpa de que su
    papá se había ido. Además yo tenía un pareja, lo que mis hijos sabían porque yo les conté. Pero llegó un momento en que mi hija le contó a su papá.Me insultaron entre los dos a gritos de que todos se dieron cuenta. Luego mi hija me pidió permiso para quedarse en casa de una amiga, pero me mintió y nunca me dijo donde se quedaría. Luego la hice regresar a casa, la acusé a su papá y él por teléfono la trató mal e incluso la echó de casa sin siquiera vivir con ella. Mi hija al otro día se fue a casa de su tía, y le contó que yo le ponía los cuernos a su papá siendo que yo estaba separada, lo que nadie de la familia de él sabía. Mi cuñada y su madre llegaron a mi casa y me quitaron a mis hijos, mi cuñada me pegó y me insultaron de lo peor. Recuperé a mis hijos pero a la mayor no. Me demandó por agresión y maltrato psicológico. La jueza después de ver que todo era un capricho, me dio la custodia de los tres. Pasó el tiempo y el papá de los niños llegaba a casa y cada vez que podía decía delante de los niños que tal vecino dijo que yo le coqueteaba, que otro dijo otras cosas de mi y que le daba vergüenza salir porque todo el mundo hablaba mal de mí. Siempre habla e inventando cosas y dice que la casa es suya y que por respeto a mis hijos no podía venir nadie y que si yo quería tener a alguien, lo hiciera fuera y que nadie iba a querer a una mujer con tres hijos. Bueno así pasaron los días y he tenido que aguantar insultos por parte de la familia de él. Hace algunos mese me tomé unas fotos desnuda y un video para mi pareja quien veo a escondidas porque cada vez que mi ex escucha su nombre enpieza a tratarme mal y ponerme mal con mis hijos. Bueno el tema de las fotos las hice para mi pareja, las tome de mi celular y se las mandé, y en el momento las borré. No sé como llegaron a la computadora de mi hija mayor. Solo sé que un día le presté el teléfono a ella y colocó su chip. El asunto es que ella le mostró a su papá y hermano las fotos y el video. Pasaron los días y estaba todo tranquilo hasta que mi ex esposo inventó un infarto. Lo llevé al hospital, todo salió bien, hasta los electros. Pero esa noche él vino a dejarme después del hospital y me sacó en cara que le habían comentado que yo tenía novio que ahora el no me daría más dinero que nos divorciaríamos y que vendería la casa. Yo estoy enamorada de otra persona y no puedo estar con él porque siempre estoy con los mismos problemas. Además mis hijos se quejan de que yo los reto. Pero si ellos me faltan el respeto y no me obedecen. De hecho mi hija mayor me ha tratado de puta y ahora mi hijo me grita y pelea con la niña de 7. Ya no sé qué hacer y lo peor es que mis hijos viven preocupado de su papá y de mí nada. Ayúdenme. ¿Qué hago? Ya no soporto esta situación y a veces pienso que mejor desaparezco para que ellos estén tranquilos. Esto me está ahogando y no quiero perder a mis hijos. Los amo, no sé vivir sin ellos. Son mi vida

    • Hola Sara: la verdad es que en su relato se mezclan demasiadas cosas. La ruptura con su esposo, la relación con sus hijos, la nueva relación de pareja que usted tiene. Aunque relacionados, cada uno tiene su espacio y reglas. Mientras no ordenen la cosas —régimen de visitas, logística y economía de la vida cotidiana, espacio para su vínculo amoroso, en qué circunstancias y sobre qué son las comunicaciones con su ex—, las cosas no van a mejorar. Si las cosas se ordenan, se puede comenzar a ver las cuestiones psicológicas. Le deseo mucha suerte y felices fiestas.

  14. Tengo un hijo de 3 años que vive con su mamá en otra ciudad. Casi no lo veo y se molesta mucho cuando lo visito y cuando me voy se pone agresivo en la escuela. Ahora su mamá empieza una relación con otro hombre. Quiero saber cómo acercarme a él y ganarme su cariño.

    • Hola Edwin: en primer lugar, lamento enormemente haber demorado tanto en responder. Bueno, con paciencia, pero, sobre todo, siendo constante y previsible. Que su niño sepa a qué atenerse. Ok, veo poco a mi papá, pero cuatro veces al año sí y por tanto tiempo. Manteniendo el contacto a través del teléfono o la computadora, también en momentos previsibles. Los niños, sobre todo cuando ya comienzan a metalizar, poder expresarse, quieren sentir que viven en circunstancias previsibles, predecibles, que no dependen del humor de los adultos. Si uno irrumpe sin avisar o en momentos inesperados, como que el niño siente que no tiene control. Quizá nos extraña, pero cuando otros quieren aparecen y luego desaparecen. ¡Como para poderse agresivo!, ¿no? Más aún si hay cambios en la vida del niño. Resumiendo: orden, paciencia, que las cosas sean sistemáticas, comunicación a pesar de las distancia. No dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo.

  15. Hola doctor. Me encuentro en una situación difícil. Mi marido fue hasta hace poco una persona violenta por problemas con el alcohol. Un día me agredió físicamente frente a mi hija y me fui a otra recámara. Después de eso le pedí hacer terapia de pareja, pero la psicóloga nos pidió tomarla por separado ya que nos peleamos todo el tiempo durante la sesión. Así lo hicimos. Yo sigo en terapia desde hace 5 meses, pero él fue solo 3 meses y simplemente dejo de ir. Vivimos en la misma casa pero nuestra relación es muy hostil debido a que yo estoy muy enojada con él porque desde el principio él le dice todo a mi hija de 7 años, es nuestra única hija. Él llora y le dice que soy mala, que nada me tiene contenta. Todo el tiempo, cualquier cosa que yo haga o diga, hace algún comentario negativo sobre mí frente a ella. Total, la niña empezó a ser caprichosa y a reclamarme que regresara a la recámara, que su papito está triste, que yo lo abandoné, y cosas así. Hace algunos meses le dijo a mi hija que tenían que cuidarme y que le contara todo lo que pasara y si alguien me molestaba. Hace unos días ella le dijo a su papá que yo tengo un novio y que me voy a vivir con él. La hice aclarar el asunto frente a su papá y aceptó que era mentira. Ella pasa la tarde conmigo en mi trabajo normalmente, pero de unos dias para acá ya no quiere venir a mi oficina y ya casi no habla conmigo. Me evade y solo quiere estar con su papá. Hace unos días tuve una plática con mi marido y me pidió me decida si seguimos o nos separamos. El punto es que tengo miedo de separarme ya que puede ser que ella quiera quedarse con su papá y eso no lo voy a soportar. Por otro lado, yo tendría que irme de la casa ya que él me ha corrido varias veces de la casa que está a su nombre así como los coches. Creo que le di exceso de confianza ya que confiaba en él y estamos casados con separación de bienes. El caso aqué es que quiero recuperar a mi hija. ¿Cómo hago? ¡Por favor, necesito un consejo urgente! Gracias.

    • A ver Kaire, sí, se encuentra usted en una situación complicada. Pero en primer lugar hay que reconocer cuál es el meollo de la misma. Usted comienza refiriéndome episodios de violencia de su esposo hacia usted, el inicio de una terapia, mudanza de cuarto, etc. Y al final, resulta que el asunto es cómo recuperar a su hija. Personalmente, pienso que así las cosas está condenándose a un callejón sin salida. Lo que usted debe resolver es su relación de pareja. Las consecuencias que esa solución tenga —ya sea si se separa o decide continuarla— es otra cosa. Uno no se queda con alguien para evitar o propiciar tal cosa. Es una manera contradictoria de defenderse. Usted debe salir de la posición de debilidad en la que se encuentra desde hace mucho tiempo. Desde una mayor independencia, desde una posición en la que defienda lo que le corresponde, podrá replantearse la relación con su hijita. Le ruego que no deje de estar en contacto conmigo y me haga saber inquietudes o necesidad de aclaraciones adicionales. Un saludo.

  16. Querido Sr.Lerner: por favor, me podría decir cómo corregir las respuestas poco educadas o con falta de respeto que a veces me da mi hijo de 8 años cuando no accedo a lo que me pide o cuándo siente que soy injusta. Además, a veces se llena de ira, reniega solo, tira algún objeto o golpea algo. ¿Cómo debo proceder? Sé que con calma, coherencia y consistencia, pero ¿me podría dar una respuesta más concreta, por favor? Él me ha comentado que uno de sus amigos del colegio actúa así, él antes no se comportaba así y de repente cambió. Muchas gracias.

    • Hola Beatriz: mire, yo le diría algo así como “entiendo que no estás de acuerdo, que sientes rabia cuando no logras lo que deseas y la expresas con tus palabras, pero eso no va a cambiar mi decisión”. No me dice usted cuáles son las respuestas poco educadas. No es lo mismo decirle que es mala que insultarla, por ejemplo. No creo que se deba a la imitación pura y simple de lo que hace un amiguito, pero de todas formas si usted insiste en que hay decisiones suyas con las que él puede no estar de acuerdo y sentir cosas acerca de ellas, pero que eso no cambia las cosas, si reconoce lo que él siente pero mantiene sus pautas, la cosa debería cambiar o pasar a un segundo plano. No dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo.

  17. Dr. Lerner: necesito orientación para ver cómo procedo con mi hijo de 16 años. Acaba de ingresar en una universidad privada. Llevó el ciclo de adelanto que es básicamente redacción y matemática y que dura 2 meses. Todos los días salía de casa, pero me entero que asistió la primera semana y luego no fue a clase. Cuando le pedía que me cuente como le iba o los temas, decía que no quería hablar esos temas, que le aburrían, que era repaso del colegio, etc. Siempre soy muy cariñosa con él, con abrazos espontáneos, palabras de cariño, de admiración, de orgullo. Ahora que lo fui a matricular me informan que solo asistió la primera semana. En lugar de clases, todos los días se iba a Internet a jugar juegos en línea. De hecho, cuando llega de la calle prende la máquina y está toda la tarde hasta las 10 de la noche jugando o viendo mangas, no me hace caso ni a mí ni a mi pareja, que no es su papá aunque él le dice papá y está conmigo desde que mi hijo tenía 8 años. Apaga la máquina luego de mucha presión de mi pareja. A veces se pone a renegar, tira cosas, incluso una vez quiso eliminar archivos de la computadora de mi pareja porque él le había apagado la máquina a la fuerza. Hay muchas noches que siento que no duerme, que se encierra en su cuarto con el Ipod y al día siguiente se levanta súper tarde. No sé qué hacer para que deje de jugar. Si apaga la máquina es porque va salir a jugar con los amigos a alguna cabina. Estoy súper asustada, ya no sé cómo llegar a él, siento que es ludópata, aunque tengo esperanzas que no sea así. Aunque con el inicio de clases veo que está yendo a la universidad, tengo temor que otra vez empiece a faltar por ir a jugar, o no le vaya bien ya no estudia por estar en la maquina. Además, tengo muchas discusiones por su causa con mi pareja. A veces me provoca ocultar o vender la máquina, pero pienso que él se rebelaría y me llevaría la contra dejando de estudiar y dándose al abandono. Ya no sé que hacer. Espero me pueda ayudar o recomendarme qué debo hacer. Espero su pronta respuesta y, desde ya, agradezco su atención.

    • Hola Estrella: es claro que involucrarse en vídeojuegos está interfiriendo seriamente con el desempeño de su hijo, vale decir, lo que se espera de un joven de su edad. No me dice si su hijo tenía ese problema antes, o si sus resultados escolares en el colegio eran buenos y lo que ocurre ahora es algo nuevo. ¿Qué papel juega su padre biológico? De todas formas, en este caso buscaría un apoyo profesional, al menos una evaluación que permita tener claro si existe un componente adictivo. ¿Socialmente es un chico adecuado, tiene amigos, enamorada, etc.? Fuera de esa evaluación, creo que no hay que aplicar medidas aisladas, incoherentes —lo castigo y le levanto el castigo, estoy encima pero no superviso su compromiso universitario— sino sentarse a negociar con él claramente lo que se le pide, lo que puede, lo que va a dar y cómo ustedes se van a informar de si está cumpliendo su parte o no. No deje de seguir en contacto conmigo. Un saludo.

      • Gracias por su pronta respuesta Doctor. Bueno, desde pequeño él fue muy adicto a los juegos. Al ver ello yo traté de comprar algunos educativos, que le gustaron aunque siempre pasaba de nivel muy rápido. La ventaja que yo le veo, desde muy pequeño, es que le gusta los juegos de estrategia. Jugaba mucho StarCraft, que nunca logré entender. Mis hermanos mayores me decían que es un juego de estrategia y que era muy avanzado para los 7 años que tenia. Ahora juega DotA (Defense of the Others), que también es de estrategia y por equipos, y en lo que está muy involucrado.

        Su padre falleció cuando él tenia 2 años y medio. Lo cuidé con ayuda de mi madre. Ambas trabajamos y a pesar que poníamos contraseña a la máquina, él las descifraba y nosotras, muchas veces ni enteradas. Escondíamos los cables pero él rebuscaba toda la casa y los encontraba. No había cómo controlarlo.

        En sexto grado dejó de ir al colegio un mes y se quedó en casa con la maquina con sus juegos. Volvió para dar exámenes y los aprobó todos, pero siempre fue un alumno regular que tenía promedio 16. Este último año —quinto de secundaria—, en el último semestre, se relajó totalmente, pero igual aprobó todos los cursos. Siempre tiene la seguridad de salir bien y me dice que no me preocupe que tiene todo bajo control.

        Ahora comenzaron las clases en la universidad y veo que se preocupa, hasta el momento asiste a clase, pero regresa a casa y de frente va a la máquina, hecho que siempre genera discusiones con mi pareja. A mi hijo le pido que se ponga a leer a repasar y me dice que aún están en introducción y no tiene nada pendiente. Y siento que se está preocupando, pero solo es una percepción.

        Y sí, quisiera que de todas maneras le hagan una evaluación, pero no sé dónde llevarlo. Otro hecho que lo marcó mucho fue que lo lleve a un psicólogo, que en vez de ayudar complicó las cosas, ya que les hizo ver a mis dos hijos (él, de 16, y mi hija de 12) que yo no los había cuidado bien y que preferí el trabajo antes que a ellos, porque los dejé con su abuela por un tiempo (6 meses); además de haber conseguido una pareja. Eso lo tienen bien grabado y siempre ambos me dicen que yo no los entiendo.

        Por ello deseo que me aconseje dónde llevarlo para una evaluación. Quizá usted tiene un consultorio ya que soy desafortunada con los especialistas. Agradezco su atención.

        • Hola Estrella: es un placer responderle. Mire, me queda claro que su hijo es un chico brillante. Aparentemente es de esas personas que administra su relación con la parte académica formal, digamos tradicional, sin tener que invertir demasiado esfuerzo. ¡Qué suerte! Quiero decir, él cumple su parte del contrato, ¿no? Aprueba los cursos, no parece ser un chico transgresor, que se desbanda, malcriado. Los juegos de estrategia son muy estimulantes. Ahora bien, quizá no está encontrando alternativas y eso es lo que debe buscar: un círculo de estudio de ciertos temas, un espacio alternativo que le permita investigar y aprender. Más me preocuparía si no tiene un círculo social, una pareja, etc. ¿Evaluación? No estoy seguro. Quizá una conversación con alguien que le abra horizontes. Yo no puedo. Cuando asumí la coordinación de este Blog, mi primera exigencia fue no derivar a mi práctica privada ninguna consulta que viniera por esta vía. Me parecería una suerte de conflicto de interés. IFASIl, un centro de atención serio, puede ser una posibilidad. No deuda de seguir en contacto conmigo. Un saludo.

  18. Doctor, realmente su apreciación me alienta y, bueno sí, siempre pensé que él necesita la conversación que usted menciona, pero no tengo ni idea a quién pueda acudir para ello. Sus amigos son chicos de su edad, que tienen los mismos gustos por el juego en Internet. Los tutores del colegio siempre me decían que lo veían tranquilo, nunca les dio problemas, sociable. Sé que tuvo alguna enamorada por tiempos cortos, nada serio. Nunca me cuenta, algo suelta a mi pareja, pero lo deja ahí. Desde que salió del colegio, en diciembre, presumimos que no tiene enamorada y muchas veces quisiera que tenga una que lo aleje algo de la máquina. También me preocupa que no sale a fiestas y tengo temor que cuando lo haga no esté preparado para ello. ¡Hay tantos peligros hoy en día! Para sus 16 años nunca probó licor y tampoco quisiera que lo haga, no sé si es bueno o malo protegerlo de ello. ¿Me podría recomendar por favor a dónde acudir para que lo orienten?
    Gracias.

    • Estrella: creo que le preocupan demasiadas cosas. Si fuma está mal y si no quizá también. Por lo que usted me cuenta se trata de un chico capaz, tranquilo. Es posible que ahora se esté protegiendo de una situación —la universidad— que aún no conoce, que, contrariamente al colegio, contiene gente desconocida. Hay que darle tiempo. Suelte un poco, confíe, deje ser. IFASIL, como le dije, es una buena opción, pero yo esperaría. Un saludo cordial.

  19. Muchas gracias, Dr. Le agradezco por sus opiniones, las tendré muy en cuenta, cada una de ellas, para poder apoyar a mi hijo, y espero él responda favorablemente.Y no dudaré en volver a escribirle. Un abrazo

  20. No pude asistir a la conferencia que dio ayer en el auditorio Jesús Garro Muñante de la municipalidad de Cañete. Mi esposa sí estuvo presente y me dio los alcances de lo que debo de hacer para ganarme la confianza de mis hijos, cuyas conductas quisiera mejorar: reniegan mucho —tienen 16 y 13 años— e insultan a la menor que tiene 5. Además, se aburren. Por otro lado, me desempeño como subdirector de la IEP 20795 y tenemos problemas con el comportamiento de los alumnos del primer año. Existe mucha desintegración familiar y eso repercute en sus comportamientos. ¿Cómo hacemos para contactarlo ya que estamos planificando escuelas para padres y sería bueno que un especialista como Ud. pueda dar una charla o exposición. Contamos con proyectores, parlantes, etc. Muchas gracias por sus consejos.

    • Hola Baleriano: un gusto saber que su esposa asistió y obtuvo algunas ideas para transmitírselas. En su caso, reúne la condición de profesional de la educación —tanto en su papel de profesor como de directivo— con la de padre.¡Bastante chamba! En primer lugar, ya está en contacto conmigo. De esa manera, podemos intercambiar ideas. Me encanta salir de Lima y no quedarme confinado en un solo lugar. Mañana, por ejemplo, estaré en Huamanga y también trabajo en comunidades alto andinas (Antauta y Ajoyani, a dos horas de Juliaca). Quizá la manera más sencilla de lograr un encuentro es hacer economías de escala y poder coordinarlo con la UGEL, de manera a poder llegar al mayor número de colegas (yo soy profesor de aula hace 25 años). Se puede buscar que lo auspicie alguna empresa, como ocurrió con mis visitas a Cañete y Chincha —en ese caso fue Melchorita Perú LNG— lo que permite una alianza entre la educación y la responsabilidad social de las corporaciones. Es cosa, Baleriano, de explorarlo y puedo hacerlo por mi lado. Bueno, la desintegración familiar es un problema en todos los niveles de la sociedad. Yo veo chicos de todos los niveles sociales, de todo tipo de colegio, tanto en Lima como en provincias y hay alrededor de un 50% de hogares monoparentales. Sí, tiene un impacto, pero, en fin de cuentas, se está convirtiendo en una realidad que los chicos asumen como normal. Lo que se puede hacer es devolver el sentido comunitario, fortalecer las redes sociales —la familia extendida, los vecinos, las asociaciones— para compensar el hecho anterior. Obviamente, no puede ser un asunto exclusivamente psicológico/docente e involucra políticas sociales amplias. Con respecto de los chicos, bueno, en primer lugar tiene usted dos generaciones de hijos en casa (sin contar la suya con su esposa, quizá la presencia de abuelos, vale decir, una adicional, ¡ya van 4!). Eso no es fácil. Chicos que han ingresado a una liga diferente —la adolescencia—, con todo lo que significa: replantear la identidad personal, pensar en la competencia social, la cuestión de afinidades con el otro sexo, etc. Y la presencia de una personita que ingresa en la categoría de niña. Ustedes deben, entonces, emplear dos juegos de reglas, por así decirlo, y no es sencillo. Creo que deben tomar en cuenta eso y diferenciar los espacios. Hay algo de envidia de parte de los mayores y una búsqueda de atención que seguramente se mezcla con rebeldía. Le rogaría, querido Baleriano, que me dé ejemplos concretos, conductas y situaciones para poder orientarlo mejor. De todas maneras, queda sobre el tapete seguir escribiéndonos. Siempre contesto a quienes se dirigen a mí por esta vía. Le pido que difunda esta página y creo que podremos seguir en contacto. Por un lado explorando lo de mis posibles visitas, y, por el otro, reflexionando sobre lo de sus hijos: recuerde, son dos generaciones de hijos en casa y eso significa utilizar con cada una de ellas reglas y estilos distintos. Un saludo sincero y le ruego que no dejemos de seguir este diálogo.

  21. Buen día Dr. Lerner. Tengo tres hijos. Una de 11 años, otra de 4 y un varoncito de 2. Con la de 11 tengo muchos conflictos. Cuando discutimos por algo ella intenta llamar la atención de otros miembros de la familia (abuelos, tíos, etc.), gritando y quejándose como si yo la estuviera golpeando. Ellos, obvio, salen en su defensa, incluyendo el papá. A ella no le gusta convivir con sus hermanos y mucho menos con nosotros sus padres. Trata siempre de estar lejos de nosotros. No sé qué hacer. Ella miente con tal de no salir perjudicada.

    • Hola Cinthia: en primer lugar como que hay mucha gente en casa y eso siempre hace las cosas más complejas ya que es inevitable que haya alianzas, etc. ¿Es la casa de ustedes, los papás, o de los abuelos? Daría la impresión que hay una suerte de lucha de poder entre usted y su hija, que, dicho sea de paso, está entrando en la pubertad y eso siempre significa algo de turbulencia entre dos mujeres de distintas generaciones. Además, usted habla que no le gusta estar con los hermanos y los padres. Me gustaría que me contara algo más de eso y también me diera un ejemplo concreto de un conflicto entre su hija y usted. De esa manera estaré menos perdido y podré orientarla mejor. Le ruego que me conteste y me explique un poco más. Un saludo.

  22. Buenas noches doctor. La verdad me siento muy, pero muy mal. Tengo un carácter muy especial que trato de cambiar con mi hija. Ayer ella tuvo que aprender unas
    10 líneas para poder exponer. Dijo que era mucho, pero con las preguntas que le hice lo logró. Salimos a comprar y le dije que mientras yo compraba ella debía leer las líneas. No lo hacía y yo me molestaba. En el camino a casa le pregunté y como que me contestó mal. La empujé y no le gustó y me hizo lo mismo. Le pregunté la razón y me dijo que porque yo la había empujado, me refutó. Yo, muy amarga, le dije que no importa lo que hiciera soy su madre y me debe respetar. Mientras pasaba la gente ella se avergonzaba y se escondía. Yo le decía mírame a los ojos, soy tu madre, así te agarre a cachetadas no me debes responder. También le dije que no está bien que yo la agreda, pero como recalcando que yo le podía pegar en cualquier momento y ella tiene que dejarse. Le decía mírame, mírame y ella, muy ofendida, lloraba con tal sentimiento, se puso muy mal. Le decía que no es fácil ser madre. Ella me decía llorando: ya mamá. Me siento tan mal y culpable, amo a mi hija, doctor. ¿Por qué tengo que ser así? No lo soporto. Cuando llegamos a casa vio a su papi y se le llenaron los ojos de lágrimas y él la abrazó. Yo le dije amarga ven para que estudies, la llevé al cuarto y le preguntaba sobre lo que había aprendido. Se bloqueó, se olvidó. Yo la gritaba y la hice leer durante 3 horas, preguntándole y no se lo aprendió. Es una vergüenza este comportamiento, pero es la realidad. Durante esa horas me ponía a hablar bonito y cuando ella no respondía bien la gritaba. Total, no pudo aprender nada. Fue al colegio y al regreso almorzó y la vi agotada. Le dije que me perdonara y se echó a descansar y está durmiendo y no se quiere despertar. ¡Me siento tan mortificada por lo que hice! Ayúdeme, por favor. Mi niña tiene 6 añitos.

    • Hola Julia: en primer lugar, no tengo ninguna duda de que usted ama a su hija y quiere lo mejor para ella. Entiendo, por otro lado, que ella esté agotada e imagino que usted también debe estarlo. Todo el trámite de estudiar, repasar lo aprendido, salir a comprar, pelear y enfrentarse, chocar y amistarse, pedir perdón. Sobre todo la mezcla de actividades distintas y sentimientos diferentes. Una empuja a la otra, la madre puede hacer esto y la hija lo tiene que aceptar, ambas tienen rabia, ambas se sienten culpables, ambas se avergüenzan. ¡Uufff! Mucho, demasiado. ¿Y sabe? No es casual que usted ponga, al final, como un dato irrelevante, la edad de su niña. Leyendo el texto imaginé, más bien, una adolescente. Su hija tiene bastante horas en la escuela y enseñarle es el trabajo de sus profesores. Cuando llega a casa ya tuvo suficiente de maestros y lo que quiere y necesita es una mamá, y al final termina como una alumna frente a una profesora, en una lucha por el poder. Creo, Julia, que debe separar los espacios y dejar de lado las cuestiones académicas, jugar con su hija, si ella le pide ayuda con tareas, pues, ayudarla, pero cuando sale a comprar con ella concentrarse en la experiencia de dos mujeres que han dejado las labores de casa y escuela a un costado. Sería mejor. No dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo.

  23. Doctor, necesito urgente su ayuda, por favor. Tengo 3 hijos de los cuales los dos mayores son hombrecitos de 16 y 15 años y la nena de 6. Mi problema es con el mayor. Nunca ha sido muy buen estudiante que digamos y ya me había perdido 5 de primaria y hasta lo habían echado del colegio. Ahora está en otro donde ha hecho todo su bachillerato, pero me ha perdido 9 y aunque lo está repitiendo este año, va muy mal. Con él siempre he tenido problemas en lo académico, menos en lo disciplinario, lo normal diría yo. En casa es un muy buen chico, obediente, respetuoso y amoroso, pero muy mentiroso. Yo no estoy para nada bien con tanta cosa y pensando en su futuro que lo veo como truncado. Su hermano, a pesar de que es un año menor, ya no solo lo alcanzó de grado sino que también lo pasó. A mi hijo mayor parece no importarle. Yo ante todo esto reacciono muy mal y a veces lo agredo y hasta lo insulto. Más cuando me citan de su colegio diciéndome que posiblemente me toque buscar colegio nuevo, o cuando lo pillo en una de sus tantas mentiras. Hoy en especial me siento mal porque lo menosprecié, humillé y eché de casa. Gracias a Dios no se fue. Lo he hecho en muchas otras ocasiones. Vivo con mi esposo que no es el papá de mis dos hijos mayores. Al papá nunca le ha importado lo que pase con mis hijos. Ellos y mi esposo llevan una relación de mucho respeto. Le pido que, por favor, me aconseje. ¿Qué puedo hacer? ¡Mil gracias!

    • Hola Paula: bueno, habemos personas que no somos buenas en lo académico. De hecho, su hijo, quien, como usted lo señala, tiene virtudes (amoroso, respetuoso, etc., que son muy importantes en el desarrollo de las personas), siempre ha tenido dificultades importantes en ese aspecto. La pregunta es ¿por qué? Puede haber problemas de aprendizaje específicos de todo tipo, de atención y concentración, sensoriales, intelectuales, etc. Sin un buen diagnóstico, sin tener relativamente clara la o las razones de su desempeño deficitario en los estudios, es poco lo que puedo decirle. La razón no es flojera, desidia, ganas de fastidiar y llevar la contra, por lo menos no lo único. Cuando uno termina desvalorizando, lo que quiere decir es o que son valiosos solamente los hábiles académicamente, lo que no es cierto; o que puede pero no quiere, lo que tampoco es necesariamente cierto. Cuando uno tiene un diagnóstico —quizá lo tiene pero usted no me lo ha mencionado y solamente se concentra en la desilusión y frustración que usted siente—, es posible calibrar mejor las expectativas, encontrar el lugar adecuado, etc. Esa sería mi reflexión, querida Paula y si usted aclara mis preguntas podré seguirla orientando. Un saludo.

  24. ¿Estaré haciendo bien con mi hijo de 12 años y 11 meses? No lo dejo salir, hace lo contrario de lo que le digo, últimamente ha bajado sus notas y se mete mucho en Internet, ve TV y está con el celular. Me colma y lo castigo con la correa. ¿Qué puedo hacer con él? Pienso que ya se salió de mis manos.

    • Hola Cinthya: digamos que si me estuviera hablando de una persona que hasta hace poco tuvo un desempeño y conducta razonables y que comienza a mostrar lo que usted me señala —turbulencia académica, confrontación con la madre y transgresión de normas, y conflictos con una hermana de 6—, no me preocuparía mucho sabiendo que se trata de un jovencito de 13. De alguna manera es casi la descripción tipo de un adolescente temprano. Se pasa de una liga a otra y en la nueva hay muchos temas además del aprendizaje escolar: bailar, coquetear, competir en el mercado social; uno se desmarca con respecto de los padres, cuestiona límites y reglas; y, finalmente, siente una mezcla de superioridad y envidia frente a alguien que tiene todas las ventajas de la niñez y ninguno de los retos de la adolescencia. La correa es una ventaja transitoria con respecto de un ser humano que es cada vez más fuerte, que necesita sentir que hay adultos que pueden resistir a pie firme sus embates, poner límites sin dejar de ser cariñosos. Creo que es importante negociar con él traslados de responsabilidad en algunas áreas y definir algunas reglas que no se negocia. Le ruego que me dé más información (relación con el papá, otras personas en casa, etc.) para poder orientarla mejor. Un saludo.

  25. Buenos días. Mi consulta es la siguiente. Tengo un hijo de 11 años, extra matrimonial. Vive conmigo desde hace 8 años. Tiene una relación relativamente buena con su madrastra. De hecho, comparte más cosas con ella que conmigo. Los dos últimos años se ha incrementado mucho su agresividad, especialmente en el colegio. Es grosero y muy mentiroso. He tratado de acercarme a él, pero dice que me tiene miedo. Lo único que yo quiero, es formarlo de la mejor manera para que se enfrente con bases sólidas a su nueva etapa de juventud. La verdad, tengo mucho miedo de perder a mi hijo. Sé y soy consciente que es una etapa muy difícil, pero en ocasiones me siento atado de pies y manos. Me lleno de ira y por fortuna mi esposa me ha contenido. No quiero perder a mi hijo.

    • Hola Jair. Estoy seguro que usted quiere formar a su hijo de la mejor manera. También es verdad que su hija inicia la pubertad y eso siempre es algo turbulento con nuevo cuerpo, nuevas tareas, etc. Pero la agresividad comenzó, según me cuenta hace dos años, antes de la pubertad. ¿Algún hecho importante, algún cambio alrededor de ese periodo? Por otro lado, ¿por qué pasó de la casa de la mamá a la suya hace 8 años, tiene usted hijos con su esposa? La verdad no me da muchos datos sobre la agresividad: por ejemplo, ¿le va bien en los estudios, tiene una relación adecuada con sus compañeros? Nuevamente, le ruego que me dé más información para poder orientarlo responsablemente. Finalmente, repite usted un temor dramático: el temor de perder a su hijo. Lo que usted escribe no parece tener proporción con ese temor. No dude de seguir en contacto conmigo y ojalá me dé más luces. Un saludo.

  26. Hola, buenas tardes. Tengo una hija de 15 años. Ella es una niña buena, pero me preocupa que cada vez más no tenemos comunicación. Para en su habitación, solo sale a saludarme y darme las buenas noches. Cuando intento hablar con ella me responde lo justo. No sé qué hacer, tengo miedo que esto se me escape de las manos. La gente me dice que es por la edad, pero a mí me desespera. Necesito consejos, por favor ayúdenme.

    • Hola Marioly. Bueno, sí, esa tendencia a encerrarse y comunicarse poco con los padres es bastante usual en chicos de esa edad. Los 15 son difíciles, como que sienten que la vida se les viene encima, que realmente van a terminar el colegio. Es algo que quieren, pero que, a la vez, les da miedo. Creo que uno no debe tomarlo de manera personal. Hay que aprovechar una ocasión para contar la propia adolescencia, lo que sentíamos, algunas anécdotas, etc. Por otro lado, si ella está razonablemente bien en el colegio y tiene amigos, denso que no debería preocuparse. Usted abre su texto diciendo que es una “niña buena”. Justamente, ya no es una niña varias de las cosas que siente pueden parecerle no tan buenas y uno debe estar para apoyar. Tampoco me cuenta mucho sobre las circunstancias de su vida: los demás miembros de la familia, etc. NO dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo y buen domingo.

  27. Soy Coordinadora de Tutoría de un colegio secundario y, justamente, lo quebrado es la comunicación entre padres e hijos. Con el pretexto de ayudar a solucionar lo económico en el hogar, ambos padres trabajan o bien es madre sola y los chicos suelen permanecer solos la mayor parte del tiempo. El resultado es chicos en pandillas, drogadicción, homosexualidad, violaciones, en fin. En la Coordinación se hace consejería con los actores de la situación, pero es muy poco lo que se logra. Estamos intentando con Talleres de habilidades sociales. No sé, Dr., amo a mis alumn@s, es un colegio mixto, ¿cómo ayudar a acortar esa brecha de incomunicación? ¿qué estrategias me recomendaría?
    Saludos y pase un lindo Domingo.

    • Hola Milva: disculpe la demora, pero estuve fuera una semana. La felicito por el compromiso con sus alumnos y por las actividades que realiza con todos los involucrados en el nivel de consejería. Es muy importante. Claro, por más esfuerzos que hagamos hay un límite al impacto que podemos tener, sobre todo frente a una situación que nos trasciende y tiene que ver con la sociedad en su conjunto. No estoy seguro de estar de acuerdo con usted en que la incomunicación esté ligada al hecho de papá y mamá trabajando, aunque sí los hogares monoparentales pueden, pueden no tienen, tener una influencia. Pandillas, drogadicción y violencia son fenómenos muy complejos. De todas formas el espacio de tutoría es muy importante, el hacer reflexionar a los chicos sobre la vida cotidiana, sobre los problemas que encuentran, escucharlos, es algo que siempre ayuda, aunque, como dije, no puede compensar todas las carencias o ausencias. Le agradezco por su aporte y no dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo y excelente fin de semana.

  28. Hola doctor. Mi problema es muy doloroso. Hace 14 años conocí al papá de mis dos hijos. Con él vivimos cerca de dos años. Cuando el mayor tenia 2 años de edad, nos llevábamos recontra mal y discutíamos frente a él. Estuve 7 años separada de él y ahora que quiero retomar mi relación con él, mi hijo no quiere y me amenazo que si me iba a vivir con su papé él se iría de la casa. Repetidas veces dice que odia a su papá. Ayúdeme doctor, ¿qué debo hacer?

    • Sí, Carmen, no es sencillo. Pero hay un hecho incontrovertible: aunque las relaciones de pareja pueden ser complicadas y seguir caminos extraños, son entre dos adultos y son ellos quienes deben decidir el curso que seguirán. Es comprensible que su hija tenga sentimientos encontrados con respecto de su papá, que no quiera que la pareja se junte, que tenga dudas acerca de si es viable, etc. Pero eso no puede determinar la decisión de los adultos. Ojo, puede ser una mala decisión, no tener los resultados esperados, pero es una decisión a la que los adultos tienen derecho. Si uno reconoce los sentimientos del niño, los acepta, pero también le dice que es una decisión que no le corresponde, que no es fácil para él, que todos tratarán de que las cosas sean razonablemente fluidas, que es un proceso, etc., quizá el asunto cambie un poco. Situación difícil, de hecho, pero, insisto, la decisión le corresponde a usted y a su pareja. No dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo.

  29. Hola Dr. Le cuento mi historia: me casé a los 19 años, no tuve hijos, me divorcié. Mi segunda pareja tenía ya dos hijas de dos compromisos anteriores. Luego de varios años y a mi petición tuvimos a nuestra hija (tercera para él). Desde el principio por ser controlador, siempre se hizo las cosas a su manera, a su tiempo y así fue la crianza de nuestra hija. Siempre me decía deja de hacer lo que haces y atiende a la bebe. Así fue creciendo y ella tomó como normal que su papá fuera el bueno y yo la que corregía, la que ponía límites, siendo al final un caos porque no lograba nada, no teniendo el apoyo del papá. Nos separamos y como niña adora a su padre y él manipuló la situación para que ella eligiera quedarse con él. Quien debió salir de la casa fui yo porque le pertenece por herencia. No hubo manera de que ella viniera conmigo. Por todos los años de esa forma de vida, la relación con mi hija era mala. A raíz de la decisión de separarnos (dos años antes de salir de la casa ya dormíamos en cuartos separados), y yo salir de la casa, para mí fue terrible no estar con mi única hija. Gracias a la ayuda sicológica he podido avanzar y crecer. Mas hay momentos en que pienso ¿cuándo se dará cuenta mi hija que debe estar al lado de su madre?. La familia del papá viven al costado de su casa y mi hija reniega de como se relacionan, por momentos está harta pero aún no está lista para separarse del papá. Los dos tenemos una nueva pareja. Mi hija no quiere que su padre se case, ni que tenga otros hijos, hasta le ha dicho claramente que si eso sucede no lo vuelve a ver. Mi propósito es que ella se dé cuenta que vivir con su papá no es lo mejor. Como madre veo que está en una etapa difícil. Tiene 12 años, recién ha menstruado. Otra cosa que siento es que me llama solo para lo que necesita y alguna vez cuando algo la preocupa, pero se puede pasar días sin hablarme. Yo la llamo para saber cómo esté. El papá tiene la costumbre de ver a su familia cuando él quiere. Yo no soy así, fui criada con mucho amor y no concibo no hablar un día con mi madre. Sobre las visitas, nos turnamos un fin de semana cada uno para estar con ella. O sea, yo la veo dos o tres veces a la semana un par de horas luego del trabajo. Ella vive en Pueblo Libre y yo en Surco y cada 12 días va de fin de semana a mi casa. Sé que con paciencia y amor la recuperaré. Estoy sin ella desde enero de este año. ¿Qué hacer? No sé qué hacer para que valore lo que es tener una madre.

    • Hola Patty: hay algo que tengo claro, por vivencias personales y por la ya larga experiencia profesional. Una separación de los padres es siempre un hecho difícil para todos. No hay manera que sea diferente, también cuando se produce en buenos términos. Un error que los adultos cometemos frecuentemente es que pensamos que los chicos son espectadores y buscamos que se conviertan en nuestros hinchas por llamarlo de alguna manera. No es así: ellos son jugadores, sobre todo durante la adolescencia, participan con sus agendas y juegan su propio juego. Hacer las cosas para que un hijo o hija se den cuenta de algo o cambien de tal posición a tal otra nos quita espontaneidad y termina por hacer que las cosas se parezcan a un partido de ajedrez. Estar con ella cuando le toca, conversar, servirle de interlocutora en un momento en que se abre un mundo nuevo para ella, sin agenda oculta, es lo mejor que puede hacer. Los chicos van cambiando de posición frente a los padres, que estén separados o juntos. Idealizan a uno, critican al otro, luego al revés, hasta que lleguen las cosas a una visión más objetiva y equilibrada. No deje de escribirme si tiene más dudas o si no he sido claro. Un saludo.

  30. Gracias por responderme. Tiene razón, ella nació cuando yo tenía 41 años. Fue tan esperada y es tan amada que el no estar con ella es muy difícil. Ya tengo 54 y no tendré más hijos, así que la situación es mas difícil para mí. Todos me dicen, y es acertado, que en algún momento puede volver a estar conmigo y también debo pensar que pudiera no suceder. La influencia de la familia paterna es grande, mas hemos visto cambios positivos y, como usted me dice, el estar cerca para ella es lo más importante. Si la viera feliz y tranquila yo estaría mejor, pero no es así. De todas maneras, muchas gracias.

    • Imagino que es difícil Patty, pero hay que encontrar las maneras de tener una relación madre-hija razonable, en un momento en el que ella —y también usted— pasan por cambios y transformaciones. Es importante que usted encuentre su agenda, independientemente de su hija y no sea permanentemente el una suerte de radar de las emociones de ella. Usted debe cuidar su felicidad también. Un saludo.

  31. Hola doctor. Le cuento que mi menor hija no quiere salir con su papá a ningún lado y eso que vivimos juntos solo los 3. Pero antes no era así, era normal, ella salía con su papá a todos lados y todavía me dejaba de lado. Su padre se pone triste. Espero su respuesta. ¡Gracias!

    • Hola Noemí: ¿ha paso algo fuera de lo común en los meses previos? Por otro lado, quizá hay que insistir en salir los tres juntos. ¿Qué razones da su hijita? Por otro lado, no me dice la edad y esa es una variable absolutamente crucial ya que no es lo mismo 3, que 6 o 10. Le ruego me dé más información para poderla orientar. No dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo.

  32. Tengo una niña que en unos días cumple 2 años. Ella nunca está quieta y yo regularmente tengo que estar detrás de ella. Debo tener paciencia pues no puedo hacer nada sin que ella haga un caos por la casa. No duerme y no descansa hasta que es hora de dormir. Es cansado tenerla todo el día despierta y hay un momento en que me pongo de malas y terminó regañando, gritando y hasta pegando. Sé que no es bueno, pero por más que trato, ella decide no obedecer. He notado que cuando le pego ella llora, se me acerca y yo la abrazo, la miro a los ojos y le digo mis razones porque le pegué. Ella no quiere mirarme a los ojos y se voltea. Entonces, después de que le pegué ella es obediente. En otras ocasiones se duerme. Eso me hace sentir mal, pues no sé si es por tristeza. Hay ocasiones en que despierta en la noche llorando y no quiere que nadie la toque hasta después de un rato. ¿Qué puedo hacer para no llegar a los golpes y qué puedo hacer para que que no afecte mi relación con ella. No quiero ser la mala y perderla. De antemano le agradezco.

    • Hola Jazz. Usted no es la mala y tampoco va a “perder” a su hija. Por lo que usted cuenta, su niña tiene un muy alto nivel de actividad. La pregunta no es tanto cómo hacer para que usted no se altere —bueno, las personas podemos ser impulsivas y eso hay que trabajarlo, independientemente de la crianza de nuestros hijos— sino cómo administrar ese nivel de actividad. A los dos años, los niños quieren ejercer su poder de ya dominar su cuerpo, caminar, saltar y, además, el lenguaje aunque aún las palabras están menos desarrolladas que su habilidad física. Lo importante es no convertir ese nivel de actividad en lucha por el poder. Hay que definir algunas reglas, pocas, pero muy claras. Lugares donde puede hacer todo el caos que quiera sin poner en riesgo su seguridad, lugares donde no. Horarios claros. Hay que ser muy consistente, repetir las cosas con calma sin perseguirla. Definir claramente lo que se quiere: poner tal cosa en tal lugar. En otras palabras, hay que despersonalizar la cosa y hacer que muchas situaciones dependan de protocolos claramente definidos. Obviamente, es posible que en algún momento se deba hacer un descarte neuropediátrico. Hay que usar su actividad para que haga, se canse, luego ir bajando la estimulación hacia el final de la jornada, quizá música, cuentos, etc. No dude de seguir en contacto conmigo. Es posible que haya información sobre la familia, quiénes viven en casa, etc., que me ayudaría a orientarla mejor. Un saludo.

  33. Hola. Vivimos solo con mi esposo que es papá de la niña. Cuento con él para muchas actividades familiares y de convivencia. Me ayuda mucho pues es nuestra única hija, la quiere mucho. Hay ocasiones en que me desplazo de visita con mi familia y ahí solo es mi mamá, mi papá y mi hermana de 18 años. Con ellos llego a pasar algunos meses, pues viven en otro estado, y así fue desde que nació la nena, pues mi mamá fue quien me ayudó. También existe mucho amor hacia la nena. La quieren y ella los quiere pues es la única nieta. Cabe mencionar que la relación entre mi esposo y mi familia es muy buena. La situación con mi esposo es que no importa donde estemos, si solas en casa o con mi familia, cuando llega él ella cambia aún más, pues siento que le consiente mucho y hace más rabietas pues le cumplía sus caprichos, la miraba y le daba todo lo que podía. Antes, cuando era más pequeña, ella prefería estar con él, creo que porque entre ellos la que mandaba era ella, hasta que me opuse, pues cuando no está él ella dentro de sus posibilidades era obediente. He hablado muchas veces con mi esposo, le he dicho que los dos la debemos de educar y apoyarnos. Él me dice que tengo razón e hicimos un trato de no decidir frente a ella sino apoyar las decisiones que tomemos. Pero a menudo se le olvida que él también educa. Creo que le es más fácil hacer cosas o darle a la nena para que no haga berrinche y tengo que intervenir. Entonces, él apoya mi decisión y yo lo apoyo a pesar de que él ha estado involucrado desde el principio, siento que no tiene la idea de educar y poner reglas, pues a veces él ya se desespera y la regaña, pero sin motivos. Hay que entender que hay cosas que la niña no alcanza a comprender.

    • Hola, gracias por la información adicional. Me parece genial que concuerden con su esposo y presenten una suerte de frente común y se apoyen en cuanto a límites y normas. Sin embargo, educar no consiste solamente en órdenes, horarios y reglas. Uno educa a través de la interacción con los niños, la relación misma y ella incluye muchas otras cosas y facetas. Siempre en una pareja hay alguien que es más serio, más alegre, menos así o asá. Está bien, el niño va aprendiendo que las personas somos distintas, que tenemos estilos distintos, ni mejores ni peores, solamente diferentes. Y así entendemos que no podemos ser nosotros iguales con todo el mundo. Creo que, dentro, de las normas que ustedes, como pareja, definan, debe haber flexibilidad y tolerancia. No dude de seguir escribiéndome si hay algo que no está claro. Un saludo.

  34. Quisiera que me oriente sobre cómo corregir a mi hija. Tiene 14 años, es demasiado amiguera, muy pendiente de sus amigas y amigos, a quienes escucha siempre, nunca a mí. Yo trato de conversar con ella, ser su amiga y explicarle las prioridades, obligaciones y relaciones con sus amigos. Últimamente sus salidas son más controladas porque pude percatarme que estaba relacionándose con chicos un poco mayores, que incluso hacen eventos, y ella estaba loca por asistir, hasta con mentiras. La comunicación con sus amigos por el FB ya eran un poco obscenas y empecé a ponerles límites. Y si ella incumple, pues no sale, se le quita el acceso a internet. Pero pasa el castigo y otra vez lo mismo. Cuando desea ir a fiestas, le digo que la llevo yo o su papá, pero no va sola. Ella se aloca, empieza a molestarse y a decirme por qué no soy como otras mamás, que las niñas salen solas hasta las 8 PM, que qué palta que me estén llevando, que a nadie le llevan. Yo le digo que si hacemos eso es por que la queremos, y además que ella ha perdido nuestra confianza por sus mentiras. Ahora falta al colegio y dice que es porque no le doy su libertad, además esta semana solo es repaso y no pierde nada. Le pedí que sea la última vez que no va al colegio y si no ha logrado entrar porque llego tarde u otra cosa, que regrese a casa. Pero ahora ha vuelto a no llegar al colegio y tampoco vuelve a casa. No sé qué hacer para que obedezca. Espero me pueda ayudar.

  35. Deseo poder conversar más ampliamente el aspecto del odio de madres a hijos, así como de relaciones destructivas y cómo salir de la co-dependencia y el síndrome de la sala de espera. Espero su respuesta a la dirección soporte_sis@live.com.mx

  36. Hola. El problema no es mi hija, siento que somos nosotros como padres. Siento que me cuesta comunicarme e interactuar con ella. Es es hiperactiva y siento que no le dedicamos el tiempo adecuado Solo la tenemos a ella y el papá la consiente demasiado, quiere que esté quieta, mejor si pasa todo el día frente a la tv. ¿Qué hago yo como mamá que soy la que paso más tiempo con ella. Padezco de depresión. ¿Tendrá eso que ver con la falta de comunicación? Mi niña tiene 6 añitos. Espero pueda ayudarme.

  37. Hola, buenas tardes. Quisiera me oriente sobre cómo acercarme a mi hijo de 8 años. De unos meses a la fecha su conducta ha cambiado Todo le molesta y se pone de mal humor Pelea mucho con su hermana de 3 años, no quiere hacer tareas de la escuela y contesta de manera grosera cuando se le corrige. Su papá y yo tratamos de platicar con él y hacerle entender que está actuando mal, pero nada funciona. Me siento bastante desesperada porque a veces soy muy dura con él y lo castigo quitándole cosas que sé que le gustan, pero aun así no cambia de actitud Espero pueda apoyarme. Gracias.

  38. Hola, buenas noches. Quisiera que me diera un consejo. No sé qué hacer: mi hijo de tres años es muy rebelde. Grita, no obedece, me insulta, me agrede. Es muy apegado a mí y por más que le hablo y le digo que no está bien lo que hace, no entiende. Ha habido veces que le doy sus nalgadas, pero no entiende. También lo castigo. No sé que hacer, estoy desesperada, quiero corregirlo, no me gusta su comportamiento. No sé si una guardería le haría bien. Espero que me pueda ayudar.

    • Hola Deisy. Le ruego me disculpe la demora en contestar. Por alguna razón que estamos investigando, varias consultas ingresaron a la bandeja de Spam. Mire, me encantaría saber si siempre fue así, si lo que me cuenta ocurre desde hace poco, cuáles son las condiciones en casa (¿papá participa, usted trabaja, hay otras personas, etc.). Me parece que a esa edad debería asistir a un centro preescolar con el fin de permitir socialización con niños de su edad, la posibilidad de alternar con otras figuras adultas, aprender turnos y todas esas cosas. Sí, me parece una buena idea. Pero le pido que me dé más datos para ir más allá de eso. Un saludo para las fiestas.

  39. Deseo solicitar consejo para poder apoyar a una adolescente (14 años) en el aprendizaje de matemáticas. Soy profesor particular de matemáticas a domicilio. Llevo un año haciendo esto y básicamente los problemas que enfrentaba era a nivel del curso en sí, sea porque no entendía algún tema o porque en el colegio no le aclararon ciertas dudas que al final llevaron al alumno a no entender temas posteriores. Ahora tengo un caso con una alumna que a mi parecer simplemente no quiere aprender. Sé que a muchos les disgustan las matemáticas, les da sueño, les aburren, etc., eso no es nuevo para mí, pero en este caso es distinto porque ella simplemente no quiere aprender, no tiene la predisposición de siquiera hacer el esfuerzo de aumentar sus conocimientos en ese campo. Ella pone infinidad de trabas como por ejemplo: “que para qué me va a servir esto en el futuro, “soy falladita” y no me da la cabeza (por un problema que tuvo de nacimiento que le dificultó el aprendizaje, pero al final con ayuda de sus padres consiguió ponerse a la par de sus compañeros), no me caen mis profesores de tal o cual curso y por eso no aprendo”, etc. ¿Cómo puedo hacer para despertar en ella interés por aprender, ya que lo que más me preocupa es que tiene la capacidad de aprender los temas y me lo ha demostrado, pero ella sola se pone la traba en su cabeza? Finalmente, ese tira y afloja de su “no quiero aprender” con mis intenciones de querer seguir insistiendo en ello, desencadena muchas veces malacrianzas, malas caras, sueño, enojo de parte de ella, etc. Espero pueda darse un tiempo y darme algunos consejos para este problema.

    • Hola Rodrigo: como le respondí vía correo, es muy difícil motivar a alguien que no quiere aprender. Bueno, en primer lugar parece haber un problema de aprendizaje aunque ha podido superarse parcialmente. Imagino que la adolescencia también hace lo suyo. Discutir sobre la utilidad futura de lo que va a aprender no es una buena idea y discutirle eso de que está fallada tampoco tiene sentido. Yo hablaría con ella en el sentido que usted está haciendo su trabajo y obviamente no se siente cómodo con la valoración que ella tiene del mismo. Durante un tiempo haría lo que debo hacer cada clase sin fijarme tanto en sus estados de ánimo. Si veo que continúa, hablaría con los padres y terminaría la relación profesional. No dude de seguir en contacto conmigo.

  40. Hola doctor. Necesito su ayuda. Amo a mi hijo con toda mi alma Tiene 15 años y sé que no he sido buena madre. Lo ha maltratado muchas veces. Siempre quise que fuera bueno, más que nada en la escuela, y cada vez que fallaba yo me enojaba mucho. Hoy es él me maltrata y es muy violento conmigo. Dice que me odia. Sé que yo tengo la culpa y tengo miedo que ya sea tarde para revertir esta situación. Él no me escucha, casi no me habla. Soy madre soltera, al padre no lo ve y me siento muy sola. A mí de chica mis padres siempre me pegaron y fui muy rebelde, llegando a consumir todo tipo de drogas, andar en la calle y muchas cosa más. Desde mi embarazo todo eso cambio. Hoy tengo 34 años y estoy muy mal con todo esto.

  41. ¿Cómo está Dr.? Quisiera que me ayudara en el caso que le voy a plantear: somos una familia con tres hijas de 15, 12 y 10 años de edad. Ellas no se están respetando, se pelean demasiado. La mayor cree que sabe todo en la vida, me critica como madre, no le gusta traer sus amigos a mi casa porque dice que cuando vienen, nosotros, sus padres, debemos irnos al cuarto y no asomarnos donde están los jóvenes. La segunda tiene muchos miedos. Lamentablemente fue víctima de bullying en el colegio y le ha costado superar ese problema. A pesar de que es muy linda, siento que su autoestima es baja y no le gusta salir de la casa. La última es muy inteligente y aplicada, pero muy altanera y le falta el respeto a sus hermanas mayores. Siempre conversamos en la sobremesa sobre las cosas del día a día. Quisiera poder tener mejor comunicación con ellas y que ellas puedan mejorar su relación de hermanas. Agradezco sus recomendaciones.

    • Hola Coromoto. Bueno, menuda tarea la de criar a tres mujeres en diferentes momentos de la adolescencia. ¡No es fácil en ninguna parte del mundo y en hasta en circunstancias donde todo el viento sopla a favor! Los 15 es una edad complicada, en la que los chicos necesitan chocar con sus padres, sentir que luchan por su libertad e independencia. Sienten que la vida se les viene encima, que el colegio realmente va a terminar en un plazo que ya no es indefinido y en un futuro teórico. Sobre todo ahora que les dicen que deben decidir y definir qué van a estudiar. ¡Y encima tienen que competir en las relaciones sociales, de pareja! Hay las fiestas de pre y todo eso. Pero, al mismo tiempo, y a pesar de la rebeldía, hay inseguridad y también buscan la seguridad de los límites que ponen los padres. En lo que respecta a cuando invita a sus amigos, yo le diría que es su casa, pero también la de los padres y que nadie los va a recluir en ningún lugar, que, respetando lo que los chicos están haciendo, tienen derecho a la circulación, no porque sean padres sino porque son seres humanos y las constituciones de las sociedades democráticas defienden ese derecho. Bueno, la segunda tienen un problema específico y requiere de una intervención que mejore su autoestima y la ayude a superar el haber sido molestada en el colegio. La escuela debe intervenir. Eso además, por cierto, de estar en una edad en la que ya entra de lleno en la adolescencia, se producen los cambios corporales que ya no se puede negar. Deben ayudarla a diferenciar qué es propio de los problemas que tuvo y lo que es inevitable por la edad que tiene. La tercera se está despidiendo de la niñez y todavía puede jugar en dos canchas sin tener que resolver, sobre todo si es hábil académicamente, los problemas complejos que enfrentan las mayores. Ahora, si en líneas generales, se desenvuelven bien, si pueden conversar sobre lo que ocurre día a día —¡la felicito por eso!, no es común— creo que debe tener paciencia. No sé de dónde se ha sacado que las relaciones entre hermanos tienen que ser idílicas —en la Biblia hebrea, que no da puntada sin hilo, ninguna relación entre hermanos fue bueno. ¡De hecho, la primera terminó en asesinato!—, no lo son. Compiten por recursos limitados, necesitan diferenciarse, si son mujeres hay competencia adicional. Pero le juro que van a terminar siendo aliadas y, dentro de ciertos límites amigas. No dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo y lindo fin de semana.

  42. Dr., le vuelvo escribir. Por favor, ayúdeme. Sé que es su correo personal, pero solo quiero que me oriente para no equivocarme. Mi hermana antes le escribía por mi correo. Ella es separada con un hijo y viven conmigo, mi hijo y mi esposo. He tenido un muchas dificultades con ella con respecto a nuestros hijos y nuestra manera de vivir. Nuestra situación económica no es holgada y siempre cuidamos el uso de la luz y el agua. Ya se han sucitado inconvenientes con mi esposo ya que ella considera que ese cuidado es ridículo. Igual piensan mis hermanas que no viven con nosotros. Siempre hemos sido así. Ahora mi angustia es mayor: mi hijo tiene 13 años y ha estado en una situación difícil en el colegio. Prácticamente jaló varias materias. Eso pasó en diciembre. El 10 que nos enteramos de su situación educativa nos mintió y por eso decidimos no prender el televisor. Pero mi sobrino es pequeño, tiene 6 años, y cuando quiso ver Esto es guerra u otros programas, apagué el televisor. Mi hermana no me dijo nada, pero hace una semama mi hijo y yo salimos y cuando regresamos la TV estaba prendida. Cuando ella se fue a la cocina lo apagué y mi sobrino se lo dijo. Mi hermana me dijo que era una mala y que ella nunca le haría eso a mi hijo. Me sentí mal, pero días antes yo había dicho en presencia de mi hermana que me daba mucha pena por mi sobrino pero que era la única manera de que él no se distrajera. La verdad Dr., yo recibí a mi hermana con solo una habitación en casa, en la que dormimos los 5 en una cama. Mi familia, mi hijo, mi esposo y yo le dimos la cama a ella. Con su hijo hemos tenido varias dificultades, pero siento que mi matrimonio no tiene su espacio. No tenemos intimidad y dormimos mal. Pero ella me dice que no le he dado nada. No sé si me estoy equicocando pero mi esposo me dice que mi hermana no me quiere, porque si me quisiera lo entendería. Dice que el televisor es malo. Nosotros trabajamos. Durante todo el año 2015 yo llegaba a las 18:30 y él a las 20:00. Mi hermana veía sus novelas. Nosotros veíamos la TV con nuestro hijo hasta las 23:00 y la apagábamos para ir a dormir. Esa era la rutina. Nos dimos cuenta de que no le dábamos tiempo a nuestro hijo, ni revisábamos los cuadernos, ni conversábamos con él. Nosotros pensamos que no podemos quitarle sus juegos ni su deporte. Hoy volví a conversar con mi hermana y me volvió a decir que nunca le haría a mi hijo lo que yo le estaba haciendo al suyo, que cuando mi hijo regresa y el suyo está viendo la TV, tiene que apagarla. Me siento mal Dr. y no sé si estoy actuando bien. Mi hemana no come ya hace varios días y yo ya no puedo más, no puedo comunicarme con ella, no me quiere escuchar y si lo hace es para reprocharme. Mis hermanas dicen que yo soy mala y que me dejo influenciar por mi esposo. Él no es mala persona, siempre conversa con mi sobrino por su comportamiento y mi sobrino lo quiere y lo respeta.

    • Mil disculpas, Abelina por la demora. A ver, no es muy fácil orientarla porque se confunden muchas cosas. Hay dos datos objetivos: hay muchas personas en un espacio reducido y eso hace difícil la convivencia, no importa cuán bien se lleven los miembros de la familia. En segundo lugar, el dinero no sobra y los dueños de ese espacio tienen una política de ahorro y cuidado de los recursos. Los huéspedes deben acogerse, les guste o no, a las reglas del lugar que los acoge. Creo que el error es mezclar lo anterior con lo que significa la TV, vale decir, cuánto se debe permitir que un niño la vea, cuánto la debemos ver nosotros en lugar de hacer otras cosas. Esas preguntas son válidas también cuando hay holgura económica y más espacio. Además, acá hay un asunto de edades diferentes y también de un adolescente que ha tenido problemas académicos. No mezclen las cosas. Los dueños de casa ponen las reglas y estas pueden obedecer a presupuestos, filosofía, problemas eventuales. Creo que se debe hablar y fijar normas, pero no poner todo en un mismo saco: lo educacional, lo económico, etc. No dude de seguir en contacto conmigo. Un saludo.

      • Me alegro mucho, Teresa, que encuentre el Blog interesante. A ver, si trato de resumir lo que entendí de su texto, su hija es una niña muy capaz intelectualmente, con excelentes resultados en el nivel académico y un obvio interés por los idiomas. Por otro lado, ella ha crecido interactuando básicamente con usted y algunas otras personas muy cercanas. Sus relaciones con otros son limitadas aunque, si no le han señalado nada en el colegio —me cuenta de las felicitaciones de los maestros—, no son conflictivas o interfieren con su desempeño ni el de los demás. No hay figura paterna. Hay expresiones de nerviosismo, ira y agresividad. Durante la niñez, lo social importa, pero es posible que alguien que no molesta y además destaca en sus calificaciones, no haga notar sufrimiento port ese lado. Pero en el inicio de la adolescencia, la pubertad, las reglas cambian y la cancha es absolutamente social, pesa mucho el conocimiento y la habilidad que se tenga para administrar relaciones complejas, alianzas, intrigas, sintonías y conflictos. Su hija, además de las características que pueda tener desde siempre (timidez, introversión, etc.), no ha tenido mucha experiencia en eso. No la puede tener fácil. Yo profundizaría la naturaleza de sus temores y sentimientos y promovería de manera controlada un mayor contacto social. También me preguntaría cuán social es usted y si ella tiene el modelo de un entramado rico en ese sentido: los vínculos familiares, amicales y profesionales que usted tiene. De todas formas y aceptando que el colegio pueda ser una pérdida de tiempo (¿se aburre?), ella no puede decidir si hace o no la secundaria. No deje de seguir en contacto conmigo. Un saludo.

    • Hola Abelina. La verdad pensé que le había respondido. Mire, se están mezclando varias cosas, demasiadas. Haber recibido a alguien en las circunstancias que usted refiere —restricciones de espacio, de recursos económicos, etc.— es algo que no todos hacen. Si las reglas son importantes en general, también cuando sobra, lo son más cuando falta. Los dueños de la casa deben establecer las reglas y los invitados respetarlas. Ahora bien, es muy difícil, en esas condiciones, que haya un territorio, por decirlo de alguna manera, para la pareja y su intimidad. Hay que tratar de crearlo con horarios, lugares fuera, etc. Pero, sin duda, no es sencillo. Lo mismo rige para las relaciones con su hijo. Creo, por lo que me cuenta, que su hermana necesita ayuda profesional. No dude de seguir en contacto conmigo.

  43. Dr., mi caso es parecido al de Abelina, pero quienes están conviviendo con nosotros, temporalmente por la construcción de su casa, son mis padres y mi hermano. Admito que mi hija de 14 años no es muy tolerante, aunque está trabajando en ello. Pero es que mis padres no le brindan el mismo cariño que a otros nietos o familiares. Ella lo siente y no es muy sociable con ellos y pareciera que están teniendo rencor hacia ella. Mis padres nos educaron de otra forma, y al ver que no es la que yo aplico, se molestan. Yo sé que si hablo con mis padres sobre el caso, se van a sentir mal y ante mi hermano, que es muy distinto a ellos, que brinda comprensión a mis hijas, me van a hacer quedar mal. Yo dialogo con mi hija, la mayor sobre todo. Le digo que mis padres ya son mayores, que hay que tratar de comprenderlos, que como mi mamá está mal de la rodilla se siente incapaz, intolerante y que hay que entenderlos. Pero ella me pregunta, ¿mamá y quién nos entiende a nosotros? Me siento impotente porque me encuentro entre el amor de madre y el amor de hija. Si les converso a mis padres, sé que mi mamá va a llorar, hacerme sentir mal, y mi papá se va a molestar y decirme o mandarme indirectas como que soy mala hija, como ya lo ha hecho. Y, por otro lado, mi hija que siente que prefiero a mis padres a pesar que no la tratan con cariño. Le agradecería infinitamente me pueda ayudar. Gracias por su respuesta.

    • Hola Magui: siempre es difícil estar en medio de un fuego cruzado. Las lealtades, los sentimientos de culpa, en fin, desgasta a cualquiera. Además, vivir con personas que ya no son nuestra familia nuclear —de paso, no me dice cuál es el papel del papá, vale decir su pareja— siempre es un reto. La buena noticia es que es temporal. Es imposible obligar a alguien a mostrar cariño u otro sentimiento, lo único que se puede hacer es poner en claro qué todos están en su casa, su territorio y que se tienen que tratar con respeto. Es importante que usted salga con sus hijas, tenga, sobre todo en estos momentos, complicidad, hacerles saber que es una sintuación temporal, que sí, es difícil —de paso, punto para su hija en eso de ¿y a nosotros quién nos comprende?—, pero va a pasar. No dude de seguir en contacto conmigo y darme más información o hacerme llegar otras inquietudes. Un saludo.

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