Sigue a Educared en:
Lunes 30 de enero de 2017

Reportaje | 600 mil personas podrían ser superdotadas en Perú


“Yo era diferente pero no entendía por qué, ni podía explicarlo”. Esta frase es la que suelen tener en común las personas detectadas con un cociente intelectual (IQ) superior a 130, cuando el promedio de la población tiene un cociente de 100. Estas personas son superdotadas.

Según la Real Academia Española ser superdotado significa que una persona posee cualidades que exceden lo normal, especialmente refiriéndose a las condiciones intelectuales.

A nivel mundial, se estima que 2% de la población tiene está condición. En Perú se calcula que unas 600 mil personas podrían serlo. Hoy, según la recién formada Asociación Superdotados Perú, unas 25 personas son superdotadas en el país. En diciembre del 2016, la asociación organizó unos test con MENSA, una organización internacional que se dedica a detectar, apoyar y reunir a las personas con superdotación. Actualmente, 134 mil personas son miembros de esta organización.

Falta de diagnósticos

Esto es lo que sucedió a Raúl Cabezas en diciembre del 2016. Este joven cusqueño de 26 años, que migró hace diez años a Lima para estudiar, decidió pasar el test de cociente intelectual que organizaba la Asociación Superdotados Perú con MENSA. El test confirmó lo que él siempre, de alguna manera, había sospechado.

“En quinto de secundaria, en Cusco, me acuerdo que pasé un test vocacional que también incluía un test de IQ. Obtuve un resultado bastante alto pero no hubo una recomendación. Solamente entregaron el resultado y nada más. Quizás va allí un poco la crítica al tema de la educación. Probablemente hubiera podido ser diagnosticado antes pero no se tomó en cuenta”, recuerda este joven analista especializado en el estudio de mercados, apasionado por la pintura y en proceso de escritura de su primer libro dedicado a siete personajes importantes de la historia de La Conquista.

Raúl afirma sentirse aliviado ahora que conoce el resultado. “Creo que tener certeza de tu condición te ayuda a conocerte y a tener un poco de más confianza. Logras comprender las cosas que te hacían sentir diferente.”

A Pierrick Labbe (43) también le dijeron que tenía un alto cociente intelectual cuando era adulto. Este ingeniero francés, que hoy se dedica al periodismo, vive en Perú desde hace 8 años. Él fue detectado a los 30 años por casualidad cuando sufrió depresión.

“Yo de niño me sentía diferente de los otros compañeros. No sabía explicar estas diferencias. He tenido un camino escolar muy caótico aunque lo logré y acabé mis estudios. Luego en mi vida profesional fui bastante caótico también. Cuando tuve 30 años tuve una fuerte depresión.” Después de consultar varios psicólogos, pasó también un test de IQ.  “Me detectaron como superdotado. Fue un gran choque”, confiesa Pierrick.

Historias de Superdotados

Pierrick ha fundado la Asociación Superdotados Perú el año pasado y ha organizado varias campañas de detección con el apoyo de la antena MENSA Colombia. El objetivo es poder crear a mediano plazo una antena de MENSA en Perú lo que permitirá hacer pasar test los para detectar a niños y adultos superdotados.

“La idea de la asociación es ayudar a todos los superdotados tanto los niños como los adultos, y las familias. Cuando se aprende una superdotación es un choque. Se pasa por varias etapas antes de poder aceptarlo”.

No son raros, son diferentes

El psicólogo Walter Ruiz, especializado en superdotación y alta capacidad intelectual, insiste en la necesidad de detectar temprano a los niños. El participó en el Programa de Atención de Educación para Niños con talento sobresalientes (PAENFTS) del Ministerio de Educación. Durante 27 años participó en la detección y educación de niñas y niños con alta capacidad intelectual y superdotación.

“Estas personas o niños no entienden porque son raros frente a los demás, pero no son raros solo son diferentes. Si estos chicos con altas capacidades son detectados a temprana edad, digamos a los 5 o 7 años y se le da una serie de apoyo, pedagógico, psicológico, deportivo, esto les podrá permitir tener un buen desarrollo escolar y personal. Algunos nacen pero otros también se hacen. Si no son detectados pueden tener baja autoestima”.

“Niños que hablan como viejitos”

Vaneza Caycho tenía 6 años cuando de alguna manera su vida cambió. En 1986, su colegio formó parte del Programa de Atención de Educación para Niños con talento sobresalientes (PAENFTS): 2700 alumnos de los colegios de Lima y del Callao participaron al programa del Ministerio de la Educación enfocado en encontrar potencial de alta capacidad intelectual en niños de temprana edad. Es el único programa de educación del Ministerio que se ocupa de detectar los talentos y superdotados. En Perú no existen más programas.

Ella fue una de estos alumnos detectados con un alto cociente intelectual hace más de 30 años.

“Yo siempre pensé que mi mamá había aceptado porque siempre tenía un tema de mucha hiperactividad. Era muy inquieta. Entonces el hecho de que me lleven por la tarde a otro colegio de alguna manera le restaba cargo a ella”, cuenta la joven arquitecta (38 años) especializada hoy en la carpintería digital, bachiller en Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional Federico Villarreal y graduada del Fab Academy, un programa de fabricación digital del prestigioso Massachusetts Institute of Techonology (MIT) en Estados Unidos.

Sentada en el taller de su empresa creada hace dos años en Chorrillos, ella recuerda cómo inició todo al saber que era una niña con alta capacidad intelectual.

“Obviamente yo no entendía nada. Era niña. Mientras jugaba o aprendía o estudiaba todo el día, era muy normal. Me he dado cuenta de que he llevado una niñez diferente cuando he sido adulta. Nunca nos dijeron que éramos diferentes”.

“Una de las características de los niños con superdotación o con potencial de superdotación es que muestran precocidad para caminar y hablar. Sin embargo, no toda precocidad significa superdotación. Hay indicadores, por ejemplo: hay niños que con tres años tienen un lenguaje fluido, claro, amplio. Hablan como viejitos”, explica el psicólogo Ruiz.

“Hay que cuidarlos mucho”

Esto es lo que le sucedía también a Valerie Aguilar. Hoy la alumna de 15 años cuenta que cuando era chiquita no gateó sino que empezó a caminar. Habló muy temprano y a los tres años ya podía leer cuentos. Actualmente, domina 6 idiomas, toca piano y le interesan las relaciones internacionales aunque no sabe aún qué carrera elegirá. “Me encantaban los cubos rubik y todo eso”.

Ella crecía y al mismo tiempo crecían sus ganas de aprender, de saber y de comprender a una velocidad que los profesores no entendían. Liliana, la mamá de Valerie, recuerda que entonces los profesores la llamaban para decirle que la niña no encajaba.

Empezó a buscar información, hablar con psicólogos, mandar cartas a especialistas. Llamar al Ministerio de Educación que también, por suerte, le habló del PAENFTS. Valerie asistió al programa. Estudió en varios colegios que promueven el talento e incentivan la alta capacidad intelectual.

“Son niños muy sensibles se dan cuenta de todo en absoluto. Hay que cuidarlos mucho. Porque yo creo que sin apoyo, si emocionalmente están bajoneados, no pueden avanzar. Lo importante es que los padres tomen consciencia de lo especial que es su hija o hijo”, asegura Liliana, la mamá de Valerie.

———————-

Los primeros estudios para medir la inteligencia y el desarrollo cognitivo fueron realizados el psicólogo francés Alfred Binet quien desarrollo junto con Theodore Simon la primera escala métrica de inteligencia a inicios del siglo XX. En 1912 se utilizó el término cociente intelectual.

Aquí, las principales características de un adulto superdotado intelectual:

• Se preguntan constantemente por qué nunca están satisfechos, son muy exigentes con ellos y con quienes los rodean.
• Tienen una gran capacidad para recordar.
• Tienen una alta sensibilidad, comprensión hacia los demás, compasión, o por el contrario parecen fríos y distantes.
• Muestran una muy alta susceptibilidad.
• Tienen un carácter definido, no hay medias tintas. Son apasionados.
• Tienen un sentido del humor peculiar.
• Tienen una gran curiosidad, a veces en áreas sorprendentes.
• Se caracterizan por sus excesos. Son más fáciles de ser adictos al alcohol o las drogas.
• Pueden centrarse en cualquier cosa con tenacidad poco común hasta que consiguen lo que creen intensamente. La perseverancia es una de las grandes características de estos adultos, cuando están motivados en un proyecto están seguros de tener la idea correcta.
• Desarrollan altamente los cinco sentidos: el oído, la vista, el tacto, el olfato y el gusto.
• Tienen un entusiasmo desconcertante a veces que puede confundirse con la inmadurez.
• Tienen un lenguaje y una forma de hablar inusual. Por lo general aprenden a leer muy jóvenes, antes de lo normal.
• Les encanta aprender idiomas y aprenden fácilmente.
• Tienen una gran imaginación, gran capacidad de trabajo y razonamiento.
• No toleran la injusticia para sí mismos y para los demás.
• Se adaptan rápidamente al mundo de los negocios, pero se aburren rápidamente. Como resultado a menudo cambian de trabajo lo que lleva a la inestabilidad e insatisfacción permanente.
• A menudo tienen buenas intenciones, pero a la vez pueden dudar de todo y sobre todo de sí mismos porque tienen una gran comprensión en todo.
• Muestran una gran creatividad.
• Tienen éxito a pesar de la adversidad flagrante.
• Sentirán un profundo aburrimiento.
• En sus vidas han experimentado pequeñas historias mundanas, fuera de los caminos correctos, debido a su curiosidad extrema.
• Muestran poca atención a las diferencias de edad en sus relaciones y amistades.

Reportaje: Audrey Córdova
Edición: Eugenia Guevara

Este artículo apareció originalmente en RPP.

Comenta: ¿Qué te pareció este reportaje? ¿Alguna vez te has hecho una prueba de inteligencia?