Domingo 26 de marzo de 2017

Qué es el sexismo, cómo identificarlo y combatirlo


Está a nuestro alrededor y casi no lo percibimos: en la publicidad, en la moda, en los medios de comunicación, en las letras de las canciones y hasta en ciertos gestos que todos hacemos cada día. El sexismo, pese a los avances que la mujer ha logrado en las últimas décadas, sigue siendo un problema importante en la sociedad actual cuyo efecto más terrible es la violencia de género, cada vez más presente en todas las edades, también en la adolescencia. Por eso es esencial no solo que los adultos lo evitemos, sino que además lo atajemos desde la infancia, mostrando a nuestros niños y jóvenes cómo detectarlo y combatirlo para lograr un futuro libre de discriminación. Lina Gálvez, directora del Máster Universitario en Género e Igualdad en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y experta investigadora en este campo, nos da algunas claves para detectar las conductas y actitudes sexistas, denunciarlas y erradicarlas.

¿Qué es el sexismo y dónde lo vemos?

Como define claramente Lina Gálvez, “el sexismo es la idea de que los hombres son superiores a las mujeres tanto física, como moral como intelectualmente, y que las mujeres están en el mundo para contentar, cuidar y gustar a los hombres”. Aunque esta concepción de los hombres y las mujeres pueda parecer ampliamente superada en la sociedad actual, la realidad es que la vemos y sufrimos cada día, en ocasiones sin ser conscientes de ello. La experta en igualdad de género da ejemplos tan cotidianos como “la estética hipersexualizada que convierte a las niñas en mercancía y en objeto de elección temprana para los chicos y los hombres” y que se refleja en “las pre-adolescentes y adolescentes con tacones infinitos que solo pueden crearles problemas de espalda en el futuro”. A estas se suman prácticas como “dejar entrar a las chicas gratis a las discotecas como reclamo para que vayan los chicos, que de esa manera también justifican recibir más dinero que sus hermanas en las familias” o “dar tres horas de barra libre en las discotecas a las chicas para que consuman más alcohol y sean presa más fácil para los chicos”, fomentando así al mismo tiempo el “comportamiento depredador” de estos.

Pero los ejemplos no acaban en la noche y las discotecas, sino que son frecuentes en otros muchos ámbitos, como la publicidad o los eventos comerciales. Eldiario.es ha habilitado un blog llamado Micromachismos donde los lectores comparten situaciones de desigualdad, sexismo o desprecio hacia las mujeres y en este video recopilan algunas de las más comunes. Lina enumera también algunas de las circunstancias donde vemos estos sexismos cotidianos:

  • En los salones del automóvil, con chicas casi desnudas que salen de los coches como reclamo y que, de paso, también valen para dar premios en la Formula 1, las motos o el ciclismo, o para amenizar en los intermedios de los partidos de baloncesto o fútbol americano.
  • En la publicidad de moda, que muestra a las mujeres sumisas, cadavéricas o erotizadas, mientras que los hombres suelen parecen superhéroes. En este vídeo de la artista Yolanda Domínguez un grupo de niños de 8 años describen lo que ven en los anuncios de moda, con un resultado que mueve a la reflexión.
  • En los programas de televisión, con presentadores maduros o pasados de kilos y mujeres siempre jóvenes y delgadas u operadas de cirugía estética.
  • En el fútbol, cuando los campeonatos de Europa o del mundo van unidos a la construcción de burdeles y al fomento de la prostitución, algo que también ocurre en otras citas en las que se espera clientela principalmente masculina como las ferias tecnológicas.

“Y así podríamos seguir hasta que las y los lectores se cansaran de leer ejemplos”, apunta Lina. Porque, como recuerda la experta en igualdad de género, también hay sexismo en nuestras propias casas y en nuestro lenguaje del día a día: “cuando a las niñas que quieren jugar al fútbol las llaman ‘mari-machos’ y a los niños que no quieren, los llaman ‘nenazas’ o “cuando unos padres se niegan a comprarle a su hijo de 3 años un disfraz de la reina Elsa (de Frozen) por Navidad o no quieren que sus ‘princesas’ hagan cosas que las alejen de ese ideal”.

Cinco consejos para combatir el sexismo

En los medios y redes sociales hemos visto recientemente cómo Paul Henson disfrazó a su hijo de princesa y Mikki Willis le compró una muñeca a su hijo y ambos lo defendieron públicamente para luchar por la igualdad.

Lina Gálvez destaca que la lucha contra el sexismo debe implicar a todos los agentes sociales y todos los ámbitos. La clave “está en fomentar una educación basada en la promoción de la igualdad y el respeto”, pero añade que esta educación no debe limitarse al centro escolar ni a la infancia, sino partir de la sociedad:

  1. Elegir bien el ocio y la cultura. “La educación transciende los muros de las escuelas y se realiza también en el ámbito de la familia y en la sociedad en su conjunto”, destaca. “Y debe mantenerse durante toda la vida”. En este sentido, Lina indica que son herramientas fundamentales las alternativas de ocio y cultura y la regulación audiovisual que promueva una sociedad igualitaria, que no establezca diferencias entre niños y niñas o entre hombres y mujeres, sino que se dirija a personas.
  2. Cambiar la legislación. Lina explica que hay que contribuir a “formar familias donde haya repartos de roles más igualitarios y los hombres se corresponsabilicen del cuidado de los niños y el trabajo doméstico, de forma que construyan ejemplos más igualitarios para sus hijos e hijas”. Pero, ¿cómo se hace esto? “Aprobando una ley que garantice los permisos por nacimiento y adopción iguales e intransferibles y pagados al cien por cien, con una fiscalidad individual que no fomente la inactividad de las mujeres”, propone. “O con un mercado de trabajo más meritocrático, que dé más oportunidades a las mujeres, donde las retribuciones tengan más que ver con la productividad que con el presentismo, y donde las empresas y las instituciones también se corresponsabilicen del cuidado”.
  3. Actuar con conciencia y responsabilidad en el consumo. Lina destaca que el sexismo que se da en los productos y actividades a los que tenemos acceso, “en muchos casos no es fruto de una estrategia intencionada, sino del propio desarrollo de los mercados y de la idea generalizada de que no hay que intervenir en ellos aunque afecte a los niños y niñas”. El problema es que la supuesta libre elección de la que disponemos y que se utiliza para justificar la desigualdad de género es un mito. “Se asume que elegimos en libertad con perfecta información y sin estar afectados por la socialización que hemos recibido y por las expectativas sociales que nos mediatizan y que marcan claras diferencias entre los hombres y las mujeres, entre los niños y las niñas”, apunta. Catálogos como el de Toy Planet o anuncios como el de Moschino para Barbie han tratado de romper estas diferenciaciones entre hombres y mujeres, tan asentadas en nuestro subconsciente.
  4. Reivindicar el papel de la mujer en la sociedad. Entre los problemas de fondo que subyacen al sexismo Lina destaca el androcentrismo de nuestro mundo, que sobrevive hasta la actualidad. “Con las construcciones androcéntricas normativas o científicas, los varones, los machos de la especie humana, se identifican con lo universal excluyendo a las mujeres”, explica Lina Gálvez. “De esa manera, nos hacen creer que estamos incluidas, pero no lo estamos”. La experta indica que esta “ha sido la tónica en la construcción científica e intelectual” y “aún se ve reflejada en los libros de texto que los niñas y las niñas estudian en las aulas”. Contra esta situación, es fundamental incluir realmente a la mujer en la historia, el presente y el futuro. Lina apunta, además, que la violencia de género que llena los informativos “es solo la punta del iceberg de la discriminación que viven las mujeres en las sociedades patriarcales”. “Todo lo que hagamos para combatir el sexismo y la discriminación por género, ayudará necesariamente a combatir la violencia de género o las violencias machistas”, recalca.

¿Qué opinas de la presencia del sexismo en nuestra sociedad? ¿Qué crees que podemos hacer para solucionarlo? Anímate y comparte tu opinión.

Este artículo apareció originalmente en aulaPlaneta.